domingo, 19 de octubre de 2008

DESMONTANDO EL AMORTIGUADOR

Hace ya bastante que no cuelgo nada nuevo sobre la restauración pero no la tengo parada, es que me da pereza quedarme hasta las tantas escribiendo en el ordenador.
Hoy me he animado porque estoy contento de haber podido desmontar el amortiguador trasero de la 175. Hace ya una temporada larga que les había quitado los muelles pero el de la 150 no tenía solución porque lo habían soldado y tenía el vástago doblado. Ya he pedido uno nuevo.
El de la 175TV estaba algo mejor pero no amortiguaba nada y lo habían pintado con pintura de la que se echa directamente sobre el óxido, imitando negro forja.
Para desmontarlo he usado un "método casero" que consiste en utilizar un par de cinchas de las de amarrar la moto en el remolque para comprimir los muelles. Se coloca una cincha a cada lado, procurando abrazar el mayor número de espiras posible y se tensa con la carraca para que el muelle se comprima. El amortiguador tiene que estar bien sujeto en el tornillo de banco y hay que procurar arrimar poco la cabeza al trabajar por si las moscas...
Este amortiguador se desmonta desenroscando la orejeta que va enroscada en el vástago, una vez comprimidos los muelles se desenrosca la contratuerca que lleva para no se afloje solo y se suelte la orejeta. Para poder mover esa tapa y dejar la contratuerca a la vista los muelles tienen que estar ya comprimidos.
El resultado es que se pueden sacar los muelles y queda el amortiguador desmontado.
Con el amortiguador así, compruebo que el hidráulico no trabaja, en realidad no trabaja en la zona en la que está totalmente estirado, cuando lo cierro del todo si que cuesta trabajo volver a abrirlo, me imagino que es que ha perdido algo de aceite. Normalmente ya lo doy por perdido porque los hidráulicos que me he encontrado habitualmente están sellados pero en este, parece que el tapón de cierre va roscado.
Como no tengo nada que perder, lo sujeto fuertemente en el tornillo de banco y le meto una barra larga por la orejeta. Después de tirar como un animal la tapa cede y puedo desenroscarlo.
Es la primera vez que consigo desmontar un hidráulico.
El vástago lleva en el extremo un pistón de metal blando que ajusta muy bien en la camisa y en el otro lado hay una guia también de metal blando que con una junta tórica para que no salga el aceite. El tapón tiene un retén especial también para evitar que se escape el aceite.
En la foto se muestra que he usado un para de tuercas para poder aflojar el pistón y su mecanismo y en la siguiente foto está todo el sistema despiezado.

El funcionamiento es sencillo. Cuando baja el pistón, el aceite pasa a través de tres orificios grandes que lleva en la parte superior, empujando la arandela y el muelle. De esa forma tiene poca resistencia. Para subir el pistón, el aceite tiene que ir a través del orificio que hay en el vástago y vencer la válvula que está dentro y que está formada por el muelle pequeño y la varilla, de esa forma tiene mucha más resistencia y por eso amortigua.

El problema del mi amortiguador es que tenia poco aceite por eso no trabajaba cuando está estirado del todo. Voy a intentar encontrar el retén del vástago y le cambiaré la junta tórica (por eso de que ya está desmontado). Después lo llenaré de aceite hidráulico SAE 5 a ver que tal va.

Cepillo de alambre, pintura y como nuevo. Pasamos del estado cochambroso al acero a la vista.

Imprimación antioxidante para carrocerías en spray y ya no tengo que preocuparme de que se oxide en una temporada.

El siguiente paso es darle cepillo a los muelles. En este caso no se si lo voy a hacer bien pero usaré el mismo método que para el resto del amortiguador: desengrasante, imprimación y finalmente pintura negra. Es posible que se estropee por la deformación del muelle pero no tengo nada que perder.

Ya he terminado de volver a armar el amortiguador. Finalmente no he conseguido en ninguno de los proveedores de material de hidráulica que conozco (y son varios) las juntas como las que lleva este amortiguador, no son comerciales. Solo le he puesto nueva la tórica y realmente no hacia falta. Con todas las piezas ya pintadas empiezo el proceso de montaje. Armo como estaba toda la parte interna del vástago y le coloco la guia y los retenes.

A continuación se trata de averigurar que aceite llevaba el amortiguador. Como no tengo un viscosímetro lo hago por comparación. Meto el aceite que le quite al amortiguador en una jeringuilla y cuento cuantos segundos tarda en vaciarse. Con el aceite viejo, tarda 7 segundos. Para comparar cojo la misma cantidad de un aceite para horquillas SAE5 que tengo por casa y repito la prueba, tarda 4 segundos. Como el aceite SAE 5 es el más fluido que he visto por las tiendas, voy a usarlo para llenar el amortiguador.
Para medir la cantidad de aceite también he usado el método de ensayo y error. En principio pensaba que tendría que llenarlo hasta arriba excepto lo que ocupa el pistón y la guia pero haciéndolo de esa forma, el amortiguador quedaba duro y no bajaba. Tarde un rato en darme cuenta de que el vástago hay que descontarlo. Finalmente la medida de aceite que necesita este amortiguador es llenarlo hasta 35mm del borde.

Se mide bien con el calibre. Una vez armado, aprieto con una llave que he tenido que comprar para esta operación y el hidráulico queda listo.
Ya solo queda volver a montar los muelles. uso el método de las correas pero protegiendo un poco los muelles para que no se estropee la pintura y ya queda listo el amortiguador, con la ventaja de que solo me he gastado el precio de la pintura (ya la tenía) la tórica me la regalaron y además es el amortiguador original y con el aceite nuevo funciona de maravilla.